Corazones de alcachofa en salsa vinagreta

A la alcachofa, a lo largo de la historia y empezando con los romanos, le han sido atribuidos efectos afrodisiacos y escritores reaccionarios han despotricado contra las jovencitas solteras consumidoras de alcachofas.
En 1948, Marilyn Monroe fue coronada reina de la alcachofa en Castroville, California. Lugar que se autodenomina «centro mundial de la alcachofa», aunque su producción sea del 5%. España (20%) es el segundo productor mundial, tras Italia con el 40%.
Instrucciones
- Reúne los ingredientes.
- Prepara un recipiente con agua y 2 ramas de perejil, ya que tiene muchas propiedades antioxidantes y evitará que los corazones de alcachofa se oscurezcan por la oxidación. Se podría añadir limón al agua, pero entonces las alcachofas sabrían a limón.
- Pon una olla con abundante agua a calentar, añade la sal y una rama de perejil.
- Limpia las alcachofas, cortando los tallos y retirando las hojas exteriores hasta dejar sólo los corazones.
- A medida que vayas limpiando cada alcachofa, sumérgela en el agua fría con perejil para que mantengan su color.
- Cuanto tengas los corazones de alcachofa limpios, introdúcelos en la olla con el agua hirviendo.
- Coloca un plato encima (si no tienes una rejilla especial para esto), para que no floten y no estén en contacto con el aire. Si no, durante la cocción también se oxidarían.
- Déjalos cocer unos 20 minutos, hasta que estén “en su punto”.
- Retíralas del fuego y déjalas en el agua mientras preparas la vinagreta.
- En el recipiente en que vayas a preparar la salsa echa la mostaza a la antigua (lleva granos de mostaza), añade el vinagre y la sal y remueve hasta que estén emulsionados.
- A continuación añade el aceite de oliva y remueve.
- Prueba el sabor y ajusta el punto de sal.
- Saca las alcachofas y preséntalas en el plato, enteras o troceadas.
- Puedes servirlas así, ofreciendo la salsa aparte o bien puedes echar con una cuchara un poco de salsa por encima antes de servirlas.
- Se pueden servir tanto tibias, como a temperatura ambiente.
Limonada de vino

Limonada de vino
En León, se denomina limonada a la limonada de vino, una bebida tradicional propia del periodo de Semana Santa que se consume tanto en las casas como en los bares, los cuales la ofrecen durante esas fechas.
Es una receta similar a la de la sangría y para ella, cada maestrillo tiene su librillo.
Instrucciones
- En un recipiente que se pueda tapar (puede ser una olla) echar el vino, el agua y el azúcar.
- Lavar y secar la fruta.
- Exprimir 2 ½ limones y echarlos en el recipiente (se puede colar el zumo).
- Exprimir ½ naranja e incorporar el zumo al recipiente (se puede colar).
- Pelar y trocear la fruta: manzana, pera, plátano, naranja y limón restantes. Hacer daditos pequeños que luego se servirán en el vaso con la bebida.
- Añadir la fruta troceada, las uvas pasas y la rama de canela al líquido del recipiente.
- Tapar y dejar macerar en un sitio fresco durante 7 días, removiéndolo cada 24 horas.
- A los 7 días probar y, si es necesario, rectificar el dulzor. Pasar a una jarra o botella de boca ancha con la que servirla más cómodamente. Al trasvasarla se puede colar y añadir o no después las porciones de frutas. En la receta tradicional la fruta se sirve con la bebida.
- Tomar fresca (en torno a los 18ºC).
Corazones de Alcachofa Salteados

Corazones de Alcachofa Salteados
La alcachofera, es la planta de la alcachofa y llega a vivir unos cuatro o cinco años.
La alcachofa en realidad es una flor comestible desarrollada en el interior del bulbo, denominada corazón, precisamente la parte más tierna y sabrosa de la alcachofa.
En Peñíscola, Castellón, se elabora una cerveza hecha a base de alcachofas cultivadas en el pueblo de Benicarló, famoso por su Fiesta de la alcachofa. Su nombre, Badum, está tomado de la torre de origen medieval situada en la parte más alta de un acantilado emplazado en Sierra d’Irta, un paraje natural de la costa mediterránea.
Todo un reto ya que han tenido que probar diversos métodos de elaboración para enfrentarse al característico sabor amargo de las alcachofas, antes ponerla a la venta.
Instrucciones
- Reúne los ingredientes.
- Prepara un recipiente con agua y 2 ramas de perejil, ya que tiene muchas propiedades antioxidantes y evitará que los corazones de alcachofa se oscurezcan por la oxidación. Se podría añadir limón al agua, pero entonces las alcachofas sabrían a limón.
- Pon una olla con abundante agua a calentar, añade la sal y una rama de perejil.
- Limpia las alcachofas, cortando los tallos y retirando las hojas exteriores hasta dejar sólo los corazones.
- A medida que vayas limpiando cada alcachofa, sumérgela en el agua fría con perejil para que mantengan su color.
- Cuanto tengas los corazones de alcachofa limpios, introdúcelos en la olla con el agua hirviendo.
- Coloca un plato encima (si no tienes una rejilla especial para esto), para que no floten y no estén en contacto con el aire. Si no, durante la cocción también se oxidarían.
- Déjalos cocer hasta que estén “al dente”, es decir un poquito duros (unos 15 minutos). Esto tiene su importancia porque si se cuecen demasiado no quedarán bien a la hora de saltearlos.
- Pela los ajos y córtalos en láminas. Sofríelos junto con la guindilla en una sartén amplia con un poco de aceite de oliva.
- Cuando los ajo comiencen a dorarse, añade el jamón serrano e incorpora los corazones de alcachofa bien escurridos y saltéalos durante unos cinco minutos.
- Sirve los Corazones de Alcachofa Salteados bien calientes.
Sugerencias
Si tras cocer las alcachofas no las rehogas de forma inmediata, puedes retirar la olla del fuego y dejas las alcachofas dentro de la olla con el agua, el perejil y el plato que las mantiene sumergidas. En ese agua te aguatarán varios días. Cuando vayas a consumirlas, sácalas del agua, escúrrelas y finaliza la receta. Nadie notará la diferencia.
Propiedades
La alcachofa es una hortaliza muy saludable que tonifica y protege al hígado. Contiene cinarina que ayuda en la digestión de las grasas y tiene un alto contenido en fibra lo cual favorece el tránsito intestinal.
Ingredientes
- Alcachofas medianas 12 unidades
- Jamón serrano 50 g
- Ajo 2 dientes
- Guindilla 1 unidad
- Aceite de oliva 2 cucharadas soperas
- Sal al gusto
- Perejil 3 ramas
Restaurante
Si te apetece tomar unos corazones de alcachofa salteados al aceite de albahaca, sin duda el mejor sitio es el restaurante El Paraguas, en Madrid. En ese restaurante todo está bueno, pero los imprescindibles son «las colmenillas rellenas de foie», «las alcachofas salteadas al aceite de albahaca», los «medallones de solomillo a la mostaza dulce» y la «tarta fina de manzana con helado de chocolate blanco». Todo ello acompañado de un buen tinto por ejemplo «Viña al lado de la casa».
Empanada de Cecina y Queso de Cabra

Empanada de Cecina y Queso de Cabra
Aplicando la lógica, si por el humo se sabe dónde está el fuego, en este caso por la cecina se sabe de qué provincia ha salido esta receta.
La cecina es un producto saludable; es carne de vacuno curada, es el equivalente al jamón, pero de vacuno y está directamente vinculada con León, donde es muy apreciada y se consume de forma habitual.
La cecina más popular es la de vacuno, aunque también se puede disfrutar de cecina de equino, chivo, oveja, carnero, buey y hasta de conejo.
Nos centraremos en la preparación de la empanada asumiendo que se dispone de la masa, porque se ha preparado o porque se ha adquirido ya preparada.
Instrucciones

Empanada de hojaldre con masa redonda
- Reunir los ingredientes de la receta.
- Precalienta el horno a 200ºC.
- Sobre el papel de horno que suele acompañar a la masa, extiende una de las láminas de masa de hojaldre, que servirá de base para la empanada. Pasa el rodillo por encima para que se expanda un poco, recorta los bordes que sobresalgan y resérvalos para decorar.
- Unta por encima, esa lámina de masa con queso filadelfia dejando un centímetro del borde sin relleno.
- Expandir la confitura de tomate por encima del queso.
- Reparte las lonchas de cecina de Léon por encima de la confitura de tomate.
- Distribuye el queso de cabra fresco desmigado por encima de la cecina.
- Puedes humedecer ligeramente el borde de la masa con un poco de agua.
- Coloca la otra lámina de la masa encima del relleno para que sirva de tapa de la empanada.
- Sella los bordes de la empanada al estilo tradicional: con la mano derecha vamos plisando el punto de cierre que hemos marcado con la mano izquierda.
- Con un tenedor, pinchar la parte superior de la empanada. Esto sirve para que el vapor del relleno salga sin ahuecar la empanada.
- Distribuye los recortes que has reservado adornando la parte superior.
- Batir un huevo y pintar con él la parte superior de la empanada para darle brillo y color en el horno.
- Colocar el papel de horno de la segunda lámina en la bandeja del horno y encima de este, en cruz (para que la bandeja del horno se manche menos) colocar la empanada con su papel de horno.
- Meter la bandeja en el horno a una altura media con calor abajo y arriba.
- Hornear el tiempo indicado para la masa, que suele ser de unos 35 minutos.
- Es mejor no abrir el horno hasta que no veamos que el hojaldre ha subido y la masa está dorada.
- Cuando la masa esté dorada, apagar el horno y colocar la bandeja del horno con la empanada en la parte inferior del horno y dejarla ahí unos 10 minutos con la puerta del horno ligeramente abierta. Con esto conseguimos dos efectos: que la masa inferior esté más crujiente ya que tiene la humedad del relleno encima y hacemos que la masa del hojaldre se atempere y vaya bajando de temperatura de forma menos brusca, manteniendo su estructura hojaldrada.
- Sacar la empanada y dejarla enfriar, si puede ser sobre una rejilla para que el vapor que pueda desprender no humedezca la masa.

Interior de la empanada de cecina
Sugerencias
Esta empanada queda muy bien con la masa hojaldrada, pero se puede usar masa de empanada o masa quebrada. Tan sólo debes adaptar ligeramente la receta en cuanto a temperatura y tiempo de cocción a lo recomendado para ellas.
El relleno puede ser de otros productos, por ejemplo bonito, atún, sardinas en lata, sardinas frescas (xouvas las llaman en Galicia), berberechos (si son frescos asegúrate de que no tengan arenilla, sino te arruinarán la empanada), mejillones, vieiras, picadillo, chorizo y guindillas en vinagre (piparras), etc.
Ingredientes
- Masa de hojaldre 2 láminas
- Cecina 150 g en lonchas
- Confitura de tomate 50 g
- Queso tipo Philadelfia 100 g
- Queso fresco de cabra 100 g
Empanada de Bonito

Si bien no es difícil hacer la masa para la empanada, nos centraremos en la preparación de la empanada asumiendo que se dispone de la masa porque se ha preparado o porque se ha adquirido ya preparada. Las masas presentes en el mercado tienen niveles de calidad y sabor adecuados que las hacen recomendables.
Instrucciones
- Reúne los ingredientes de la receta.
- Cuece un huevo (este ingrediente es opcional).
- Precalienta el horno a 200ºC.
- Lava, seca y pica en trozos pequeños el pimiento verde.
- Abre las latas de bonito y desecha el aceite que traen.
- En un plato vierte el bonito, el tomate frito, los trozos de pimiento y mezcla todo sin desmigar demasiado el bonito.
- Sobre el papel de horno que suele acompañar a la masa, extiende una de las láminas de masa quebrada, que servirá de base para la empanada.
- Vierte el contenido del plato, que es el relleno de la empanada, encima de la lámina de masa y extiéndela dejando un centímetro del borde sin relleno. Puedes humedecer ligeramente con un poco de agua ese borde.
- Coloca la otra lámina de la masa encima del relleno para que sirva de tapa de la empanada.
- Presiona los bordes para que entren en contacto. Con la ayuda de un tenedor sella los bordes de la empanada, en la forma que se suelen sellar las empanadillas. También puedes sellar la empanada al estilo tradicional.
- Con un tenedor, pincha la parte superior de la empanada. Esto sirve para que el vapor del relleno salga sin ahuecar la empanada.
- No es necesario, pero si te apetece puedes batir un huevo y pintar con él la empanada para darle brillo.
- Coloca el papel de horno de la segunda lámina en la bandeja del horno y encima de este, en cruz (para que la bandeja del horno se manche menos) colocamos la empanada con su papel de horno.
- Mete la bandeja en el horno a una altura media con calor abajo y arriba.
- Hornea el tiempo indicado para la masa, que suele ser de unos 35 minutos.
- Es mejor no abrir el horno hasta que no veamos que la masa está dorada.
- Cuando la masa esté dorada, apaga el horno y coloca la bandeja del horno con la empanada en la parte inferior del horno y déjala ahí unos 10 minutos con la puerta del horno ligeramente abierta. Con esto conseguimos dos efectos que la masa inferior esté más crujiente ya que tiene el líquido del relleno por encima y hacemos que la masa de la empanada se atempere y vaya bajando de temperatura de forma menos brusca, manteniendo mejor su estructura.
- Sacar la empanada y dejarla enfriar, si puede ser, sobre una rejilla para que el vapor que pueda desprender no humedezca la masa.
Sugerencias
La empanada queda muy bien con la masa quebrada, pero se puede usar masa de empanada o masa de hojaldre. Tan sólo debes adaptar ligeramente la receta en cuanto a temperatura y tiempo de cocción según lo recomendado para ellas. Especialmente con la masa de hojaldre recuerda que antes de meterla en el horno debes pincharla con un tenedor para evitar que suba mucho y se hinche.
El relleno puede ser de otros productos, por ejemplo atún, sardinas en lata, sardinas frescas (xouvas las llaman en Galicia), berberechos (si son frescos asegúrate de que no tengan arenilla, sino te arruinarán la empanada), mejillones, vieiras, picadillo, chorizo y guindillas en vinagre (piparras), cecina con queso de cabra, etc.
Puedes añadir cebolla picada a la receta, que debes pochar antes de incorporarla al relleno, pero uno de los méritos de esta receta es que resulta jugosa y sabrosa sin llevar cebolla, lo cual resulta inédito para todos aquellos amantes de la empanada enemistados con la cebolla.
Solomillo de cerdo al horno

Esta receta es sabrosa y muy sencilla de hacer.
Además puedes dejar el solomillo metido en el frigorífico, macerando con todos los ingredientes en la fuente del horno y al regresar a casa o 45 minutos antes de la hora prevista para servirlo, lo sacas del frigorífico, precalientas el horno y lo horneas.
Otra ventaja de esta receta es que para hacerla, no manchas muchos utensilios de cocina.
Instrucciones
- Preparamos los ingredientes para tenerlos a mano.
- Precalentamos el horno a 190ºC.
- Limpiamos el solomillo de la grasa que pueda tener.
- En una fuente de horno, salpimentamos el solomillo, es decir lo aliñamos con sal y pimienta al gusto.
- Pelamos los ajos (también se pueden echar los dientes de ajo limpios pero sin pelar).
- En una sartén, con el aceite de oliva, doramos ligeramente los ajos pelados y las guindillas pequeñas (este paso es opcional, se pueden añadir a la fuente los ajos y las guindillas sin haberlos dorado, nadie notará la diferencia).
- Con cuidado si el aceite está caliente, vertemos el aceite, ajos y guindillas en la fuente de horno por encima del solomillo. Si lo deseamos, añadimos el brandy o el vino blanco. Con una cuchara envolvemos el solomillo con esa salsa del aceite.
- Cuando el horno esté a 190ºC, introducimos la fuente en el horno, a media altura, con calor arriba y abajo, manteniendo esa temperatura.
- Dejamos que se vaya haciendo y a partir de los 25 minutos podemos ir comprobando el punto de cocción del solomillo, sacándolo del horno y practicándole algún corte (por estética mejor en los extremos) para ver el color en su interior.
- El solomillo quedará más jugoso si el interior está rosado. El tiempo medio de cocción es de 30 – 40 minutos en función del grosor del solomillo y del punto de cocción deseado. Si lo dejas demasiado tiempo quedará más seco y menos jugoso. En ese caso, cortar el solomillo en rodajas muy finas y servir con la propia salsa del solomillo por encima, para que resulte más sabroso.
- En esta receta no hay problema en abrir y cerrar el horno, cuando consideres que ya puede estar hecho el solomillo.
- Al manejar la fuente, usa siempre una manopla de cocina para evitar quemaduras accidentales.
- Sacar el solomillo cuando esté en ese punto que consideres adecuado. Trocéalo en rodajas y sírvelo en el plato. Con una cuchara vierte un poco de la salsa del solomillo por encima. Puedes espolvorear un poco de pimienta por encima.
![]() Con una patata asada con pimentón |
Boquerones en vinagre

Los boquerones pueden presumir de ser los protagonistas de algunos de los platos más populares del país. En muchas comunidades, el boquerón forma parte de la gastronomía de la región.
En cada rincón, el boquerón tiene nombre propio: bocarte en Cantabria, anchoa en el País Vasco, seitó en Cataluña y aladroç en la costa levantina y Baleares.
En el tiempo de elaboración de esta receta no se han incluido los tiempos de macerado, ni congelación.
Instrucciones
- Limpiar los boquerones. Con el dedo pulgar introducido en el vientre del boquerón separar un lomo de la espina. Quitar las tripas. Separar la cabeza de los lomos. Si la cabeza no se ha separado de la espina, tirando de ella la espina sale completa. Si se ha separado, despegar la espina del otro lomo a la altura de la cabeza y tirando con cuidado saldrá completa. En función de la receta y estética que se deseada se puede dejar la cola o no. Recordad que aunque lleva su tiempo, en algunas pescaderías, el pescadero te los limpia.
- Una vez separados los lomos, sumergirlos en agua con hielo durante 10 minutos, esto permitirá que queden más blancos.
- Después los lavamos con agua fría, los secamos con un paño o papel de cocina y los colocamos, con la piel hacia abajo, uno al lado del otro en un plato hondo.
- El marinado de este pescado se va a realizar dejando interactuar al vinagre con los ácidos grasos del pescado. Cubrimos los boquerones con vinagre puro o diluido en una proporción de 2/3 de vinagre y 1/3 de agua fría.
- Los dejamos macerar en la nevera hasta que estén blancos, 1 hora si usamos vinagre puro y de 2 a 4 horas si hemos usado vinagre diluido.

Boquerones en vinagre con perejil
- Para evitar el riesgo de anisakis, tras el marinado introducir los boquerones en un tuper, con la piel hacia abajo. Cubrirlos con aceite, tapar y meterlos en el congelador durante, al menos, 48 horas y a una temperatura lo más baja posible y siempre inferior a -20ºC.
- Tras descongelarlos (mejor dentro del frigorífico), estarán listos para ser aliñados.
- Picamos muy finos 2 dientes de ajo y, si se quiere, un par de ramas de perejil, que mezclaremos con 4 cucharadas (cs) de aceite, 2 cs de vinagre y sal al gusto para hacer una vinagreta.
- Desechar el aceite del congelado. Colocar los boquerones escurridos en un plato de forma estética y ordenada, y rociarlos con la vinagreta preparada.
- El escabeche fue antaño un buen método de conservación, por eso este plato se puede conservar sin problema en la nevera durante una semana, cuidando de que esté en un tuper o frasco bien tapado.
Bizcocho fácil de chocolate

Este bizcocho, que gusta tanto a jóvenes como adultos, te sorprenderá por lo sabroso y sencillo que es de hacer.
Te puede sacar de un apuro para preparar un postre o una merienda imprevistos.
Si bien la receta emplea Nesquik, puedes usar productos de otras marcas con resultados similares.
Instrucciones
- Comprobar que disponemos de los ingredientes y en la cantidad necesaria. En esta receta usaremos vasos de agua para medir las cantidades.
- Precalentar el horno a 180ºC.
- Verter en una jarra o vaso de la batidora, los 4 huevos y 1,5 vasos de azúcar.
- Batir bien con las varillas de la batidora hasta que la mezcla blanquee.
- Verter la mezcla en un bol, añadir 1 vaso de aceite de girasol, medio vaso de leche, 1 vaso de Nesquik, 1,5 vasos de harina y en un hueco de la harina el contenido del sobre de levadura para repostería.
- Si lo deseas puedes tamizar la harina y el Nesquik al echarlos y así lograr una mezcla más fina.
- Mezclamos la levadura con la harina y a continuación envolvemos todos los ingredientes para obtener la mezcla homogénea de una crema de cacao.
- Con un poco de mantequilla engrasar el molde y espolvorearlo con harina.
- Verter la mezcla de cacao en el molde.
- Introducir el molde con la mezcla en el horno precalentado a 180ºC y a media altura.
- Hornear durante 1 hora, sin abrir la puerta del horno.
- Transcurrido ese tiempo podemos comprobar su cocción, pinchándolo en el centro con una aguja metálica que debe salir limpia.
- Se puede consumir tal cual, pero si deseas rellenarlo debes dejarlo enfriar, abrirlo con un cuchillo de sierra y puedes rellenarlo con nata, crema o mermelada. Las mermeladas ligeramente ácidas (arándanos, moras, frutos del bosque, albaricoque, frambuesa) combinan bien con él.
- Puedes adornarlo por encima con azúcar glas, lo cual le imprimirá un estilo de dulce tradicional.
Receta de Espaguetis con salsa carbonara (sin huevo)

Esta receta de espaguetis carbonara, es la que nos gusta a los niños y a los entendidos en pasta. La receta original se hace con huevo, carne de cerdo y parmesano. Publico esta, porque es la que más le gusta a mi gente.
Parece ser que carbonara viene de carbón. Los mineros preparaban esta receta y a veces se les caía encima del plato polvo del carbón.
Dudo mucho que esto sea cierto, en la mina no se cocina, de hecho no se vería del polvo de carbón que se produce cuando lo pican. Y si iban a cocinar, pues lo harían en alguna dependencia y como todos nosotros, los mineros lo primero que hacen al salir de la mina es lavarse. Pero aunque puede no ser cierto, le da un toque novelesco a la receta.
Instrucciones
- Pon abundante agua (aproximadamente 3 litros) a cocer en una cazuela grande. Mientras el agua hierve puedes empezar a preparar la salsa cuyas indicaciones vienen a continuación.
- Cuando el agua empiece a hervir (burbujear), echa una cucharadita de sal.
- Agrega los espaguetis. A medida que se vayan ablandando, presiónalos con una cuchara de madera para que queden bien cubiertos de agua. Deja cocer el tiempo recomendado (de 6 a 10 minutos), removiendo de vez en cuando.
- Escúrrelos. Puedes echarles un chorrito de aceite de oliva por encima, lo que les dará sabor y evitará que se peguen.
- Para la salsa, retira la corteza de las lonchas de bacón y córtalas en dados. Viértelos en una sartén, enciende el fuego y removiendo con una cuchara de madera, déjalos que se vayan friendo poco a poco hasta que se doren (4-5 minutos).

Espaguetis carbonara
- Añade la nata líquida a la sartén y remueve.
- Añade el queso rallado y remueve.
- Deja que se amalgame y espese un poco la salsa y apaga el fuego.
- Vierte la salsa sobre los espaguetis, remueve con cuidado para que la salsa les impregne a todos.
- Sírvelos en el plato, espolvoreando por encima pimienta negra al gusto. También puedes espolvorear sobre ellos queso rallado y ¡a disfrutar!
Ensalada de zanahoria y boquerones

«Me he sacado el carnet de manipulador de alimentos…
Y ya tengo a los tomates y a los boquerones, totalmente en contra de las zanahorias».
Ensalada de zanahoria y boquerones
La ensalada de zanahoria y boquerones es un compendio de fibra, omega3 y vitaminas con un inesperado, sorprendente y delicioso sabor que te hará triunfar ante tus comensales.
Instrucciones

Ensalada de zanahoria y boquerones.
- Lava, pela y ralla las zanahorias.
- Incorpora la zanahoria rallada al plato, aliña con la sal, vinagre y aceite (por ese orden).
- Lava los tomates cereza, córtalos a la mitad e incorpóralos al plato. Espolvorea unos granos de sal fina sobre ellos.
- Incorpora al plato los boquerones en vinagre.
- Adorna con unos hilos de vinagre de Módena reducido.
Sugerencias
Para este plato podemos utilizar los boquerones en vinagre de la marca «Hacendado«, que venden en los supermercados Mercadona en unas bandejas de 60 gramos (unas 20 unidades).
Tras probar distintas marcas de distintos establecimientos, estos son los que, en mi opinión, mejor sabor tienen y con una buena relación precio-calidad.
Otros boquerones en vinagre con buen sabor son los de «Ahumados Domínguez«, pero con un precio superior.
Puedes ver como preparar los boquerones en vinagre aquí.
Puedes ver un vídeo de cómo cortar los tomates cereza, nivel Ninja, aquí.
La zanahoria es un alimento excelente desde el punto de vista nutricional gracias a su contenido en vitaminas y minerales.
Su característico color naranja se debe a la presencia de carotenos, un compuesto antioxidante que se transforma en vitamina A, de la que se alimenta nuestro nervio óptico permitiéndonos ver mejor por la noche.
Además, aumenta la producción de melanina, el pigmento que le da color a la piel y la protege de las radiaciones solares nocivas (UVA y UVB).















