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Conejo en escabeche

 

El escabeche es una técnica de cocina con mucho arraigo en la cultura gastronómica mediterránea que se utiliza desde la antigüedad para conservar carnes, pescados y verduras, introduciéndolos en un marinado que al menos debe contar entre sus ingredientes con vinagre y aceite.

El vinagre permite, gracias a su acidez, evitar el crecimiento de bacterias y microorganismos en el alimento y el aceite proporciona una capa de aislamiento que retarda que el oxígeno entre en contacto con el alimento, evitando así que las bacterias evolucionen o que aparezcan nuevas.

 


Conejo en escabeche

Conejo en escabeche

Instrucciones

  1. Reúne los ingredientes.
  2. Pica la cebolla a la pluma gruesa. Pela los ajos y pártelos a la mitad. Corta los pimientos en trozos medianos, las zanahorias y los puerros en rodajas.
  3. Sala los trozos de conejo.
  4. En una olla con la mitad del aceite, vete dorando las porciones de conejo hasta que estén todas doradas. Retira el conejo y resérvalo.
  5. Agrega a la olla el resto del aceite, la cebolla, el ajo, los pimientos, las zanahorias, los puerros, el azúcar, sal y mezcla todo bien.Conejo en escabeche
  6. Añade el vino blanco y el vinagre. Cocina durante un par de minutos.
  7. Agrega el conejo, las hierbas, el agua y la pimienta.
  8. Cocina todo a fuego lento hasta que el conejo esté cocido (aproximadamente 35 minutos).
  9. Pasa todo a una fuente de servir y déjalo enfriar.
  10. Sírvelo templado o frío.

 

Sugerencias

El conejo se puede tomar así, pero también es un ingrediente ideal para añadir deshuesado en ensaladas, tanto tíbio como frío.

 

Ingredientes

  • Conejo troceado 1,2 kg
  • Aceite de oliva 375 ml
  • Sal al gusto
  • Pimienta negra en grano 1 cuchara sopera
  • Cebolla 1 unidad
  • Ajo 2 dientes
  • Zanahoria 2 unidades
  • Puerro 1 unidad
  • Pimiento rojo ½ unidad
  • Pimiento verde ½ unidad
  • Vino blanco 250 ml
  • Agua 125 ml
  • Vinagre de manzana 250 ml
  • Azúcar 1 cuchara sopera
  • Laurel 1 hoja
  • Orégano 1 ramita
  • Romero 1 ramita

Conejo en escabeche

Crema de Calabacín

 

Un plato de cuchara fácil de preparar, que recuerda a la vichyssoise, aunque con un sabor propio, más suave y que suele gustar más a los niños.

El calabacín es un alimento suave, delicioso, con personalidad y muy indicado en situaciones de malestar físico, estómago revuelto o cuando llega el momento de ponerse a dieta.

Se digiere muy bien gracias a la presencia de mucílagos, un tipo de fibra que suaviza y desinflama las mucosas del estómago, favoreciendo las digestiones.Crema de calabacín

El mucílago tiene la peculiaridad de hincharse en contacto con el agua, por lo que aumenta la sensación de saciedad y favorece la eliminación de toxinas.

Estas características, junto con su bajo contenido calórico, hacen del calabacín un ingrediente fundamental para la elaboración de platos ligeros y sabrosos.

 


Instrucciones

  1. Lavar y picar el puerro.

    Crema de calabacín

    Crema de calabacín

  2. Pelar y trocear las patatas y el calabacín.
  3. Poner el aceite a calentar en una olla plana, añadir el puerro y pocharlo.
  4. Añadir la patata, cocinar a fuego lento unos 3 minutos.
  5. Incorporar el calabacín y rehogar todo durante un minuto.
  6. Echa un vaso de agua, la sal, tapa la olla para que el agua no se evapore y deja que se cocine a fuego suave durante 20 minutos.
  7. Remueve de vez en cuando, cuidando de que no se quede sin agua y no se pegue.
  8. Añade la nata a la olla, remueve para que se mezcle bien y retira la olla del fuego. Puedes sustituir la nata por 4 quesitos. y en ese caso, añádelos directamente al vaso de la batidora, en vez de a la olla.Crema de calabacín
  9. Tritura la sopa con la batidora, hasta que obtengas una crema suave y deliciosa.
  10. Pruébala por si hay que rectificarla de sal.
  11. Muele pimienta fresca por encima y remuévela para que se mezcle.
  12. Se suele tomar caliente, pero tibia e incluso fría tiene un sabor estupendo.
  13. En el momento de servirla, cuando esté en el plato adórnala con unas escamas de queso de cabra, un poco de pimienta molida y un hilo de aceite de oliva.

Sugerencias

Si no se pela el calabacín, la sopa quedará de un bonito color verde claro y con más contenido de fibra y vitaminas.

En lugar de la nata, se puede usar leche evaporada o quesitos.

 

Ingredientes

  • Calabacín 2 unidades
  • Puerro 1 unidad
  • Patatas 2 unidades
  • Nata líquida 100 ml
  • Aceite de oliva 2 cucharadas
  • Sal al gusto
  • Pimienta al gusto
  • Queso de cabra al gusto

Crema de calabacín

Ensalada de Aceitunas y Naranjas

Ensalada de naranjas y aceitunas

 

Una refrescante receta que combina naranjas y aceitunas.

Una mezcla peculiar pero sabrosa, que hará las delicias de los amantes de las ensaladas y de los sabores cítricos.

Este plato es perfecto para usarlo como entrante.


Elaboración

  1. Cortamos la parte inferior y superior de los gajos de las naranjas y las pelamos.

    Ensalada de naranjas y aceitunas

    Ensalada de naranjas y aceitunas

  2. Cortamos las naranjas en finas rebanadas y las ponemos en el plato donde sirvamos la ensalada, junto con las aceitunas negras ya cortadas, la granada, la cebolla roja cortada en rodajas y las hojas de menta.
  3. El aliño de la ensalada se realizará mezclando el zumo de limón, el zumo de naranja, el aceite de oliva, una pizca de pimienta, si os gusta el picante, y sal marina.
  4. Una vez mezclado el aderezo, aliñamos los ingredientes que hemos preparado en el plato para servir la ensalada y ya esta lista para comer.

 

Ingredientes

  • Naranjas 4 unidades
  • Aceitunas negras en rodajas 1/2 taza
  • Cebolla roja 1/2 unidad
  • Granada 1/4 unidad
  • Hojas de menta al gusto
  • Zumo de limón 2 cucharadas
  • Zumo de naranja 1 cucharada
  • Aceite de oliva virgen extra 3 cucharadas
  • Pimienta al gusto
  • Sal marina al gusto

 


 

Ensalada de bacalao, bonito y zanahoria

 

Las zanahorias no siempre fueron de color naranja.

La prueba más antigua que se conoce del uso de zanahorias por parte de humanos, en Afganistán, data del año 3.000 a. C. Aquellas zanahorias eran de color púrpura por fuera y amarillas por dentro.
Ensalada de bacalao, bonito y zanahoria

Su cultivo para la alimentación humana es reciente. La razón es que esta planta originariamente era bastante venenosa. Fueron los hortelanos franceses y alemanes quienes eliminaron su peligro. Por medio de una selección paciente y cruces neutralizaron su veneno y produjeron las raíces que, hoy en día, son un compendio de vitaminas.

En la actualidad, en algunos lugares se han vuelto a cultivar zanahorias de colores, blancas, amarillas, roja oscura y púrpura, para hacer las ensaladas más divertidas.


Instrucciones

Para marinar el bacalao en aceite

Ensalada de bacalao, bonito y zanahoria

Ensalada de bacalao, bonito y zanahoria

  1. En un recipiente hondo, echa el aceite, el zumo de limón, los ajos picados y si el bacalao es fresco, la sal (que puede ser sal ahumada). Si el bacalao es desalado, pruébalo, pero probablemente no necesites añadirle sal.
  2. Corta en lonchas muy finas el bacalao y ponlas a macerar en el recipiente hondo cubierto por el aceite y el resto de ingredientes.
  3. Tapa el recipiente con papel film transparente y déjalo macerando en el frigorífico, al menos, 24 horas.

 

Para preparar la ensalada

  1. Lava, pela y ralla las zanahorias.Ensalada de bacalao, bonito y zanahoria
  2. Distribuye la zanahoria rallada en el plato. Alíñala con la sal, vinagre y aceite de oliva de marinar el bacalao (por ese orden).
  3. Mézclala bien con el aliño y extiéndela formando una cama en la fuente donde vas a servir la ensalada.
  4. Distribuye las lonchas finas de bacalao marinado por encima de la zanahoria aliñada.
  5. Echa unos hilos del aceite de oliva de marinar por encima del bacalao.
  6. Añade el bonito en aceite, repartiéndolo por encima.
  7. Espolvorea un poco de perejil picado por encima de la ensalada y adorna con aceitunas negras.

Sugerencias

Si te gusta la cebolla, puedes echar unos aros de cebolla fresca por encima del bacalao. Puedes incluso ponerla a marinar junto con el bacalao.

También puedes espolvorear un poco de pimentón por encima de la ensalada, para darle el toque final.

 


Para marinar el bacalao en aceite

  • Bacalao 300 g
  • Aceite de oliva 100 ml
  • Limón 1 unidad
  • Ajo 3 dientes
  • Sal al gusto
  • Cebolla (opcional) ¼ de unidad

Para preparar la ensalada

  • Zanahoria 4 unidades
  • Bonito en aceite 1 lata (112 g)
  • Vinagre al gusto
  • Sal al gusto
  • Perejil picado al gusto
  • Aceitunas negras (opcional) al gusto
  • Pimentón dulce (opcional) al gusto

Ensalada de bacalao, bonito y zanahoria

Pollo en escabeche con salsa de zanahoria

Pollo en escabeche con salsa de zanahoria

El escabeche es una técnica culinaria muy extendida por el área mediterránea, que en los recetarios internacionales suele atribuirse como proceso genuinamente español.

El escabeche se puede hacer en frío o en caliente, dependiendo de los alimentos que quieran escabechar.

Los boquerones en vinagre son un escabeche que se elabora en frío, mientras que el pollo escabechado se elabora con una cocción y posteriormente reposo, con el producto cubierto con el líquido de la elaboración.


 

Pollo en escabeche con salsa de zanahoria

Instrucciones

    1. Reúne los ingredientes.
    2. Pica la cebolla a la pluma gruesa. Pela los ajos y pártelos a la mitad. Corta los pimientos en trozos medianos, las zanahorias y los puerros en rodajas gruesas.
    3. Sala los trozos de pollo.
    4. En una olla con la mitad del aceite, vete dorando las porciones de pollo hasta que estén todas doradas. Retira el pollo y resérvalo.

      Pollo en escabeche con salsa de zanahoria

      Pollo en escabeche con salsa de zanahoria

    5. Agrega a la olla el resto del aceite, la cebolla, el ajo, los pimientos, las zanahorias, los puerros, el azúcar, sal y mezcla todo bien.
    6. Añade el vino blanco y el vinagre. Cocina durante un par de minutos.
    7. Agrega el pollo, las hierbas, el agua y la pimienta.
    8. Cocina todo a fuego lento hasta que el pollo esté cocido (aproximadamente 35 minutos).
    9. Pasa el pollo a una fuente de servir y déjalo enfriar.
    10. Tritura con la batidora el caldo de la cocción. Obtendrás una salsa nutritiva y de buen sabor que aportará los nutrientes de la zanahoria a los comensales.Pollo en escabeche con salsa de zanahoria
    11. Sirve el pollo templado o frío y por encima o al lado, echa un poco de esa salsa.

     

    Sugerencia

    El pollo se puede tomar así, pero también, con esta salsa, es un ingrediente ideal para añadir a ensaladas, tanto frío como tibio.

     

    Ingredientes

    • Pollo (jamoncitos, contra muslos y pechugas) 1,2 kg
    • Aceite de oliva 375 ml
    • Sal al gusto
    • Pimienta negra en grano 1 cuchara sopera
    • Cebolla 1 unidad
    • Ajo 2 dientes
    • Zanahoria 2 unidades
    • Puerro 1 unidad
    • Pimiento rojo ½ unidad
    • Pimiento verde ½ unidad
    • Vino blanco 250 ml
    • Agua 125 ml
    • Vinagre de manzana 250 ml
    • Azúcar 1 cuchara sopera
    • Laurel 1 hoja
    • Orégano 1 ramita
    • Romero 1 ramita

    Pollo en escabeche con salsa de zanahoria

Risotto al parmesano

 

Esta es una receta especialmente indicada para los adolescentes, de esa generación sobradamente preparada, que de pequeños sabía que para obtener la leche había que ordeñar… un tetrabrik y cuya dieta base, de repente, se ha reducido a arroz integral y carnes blancas (pollo, pavo y conejo), que deben ser muy buenas para perfilar la tableta de los abdominales.
Risotto al parmesano

 

Admiro de ellos, la cantidad de veces que miran la información nutricional de las latas de refrescos.

El arroz integral es sano, pero el “risotto al parmesano” ¡lo catapulta a otro nivel!

 

 


Instrucciones

Risotto al parmesano

  1. Pela los dientes de ajo, pártelos a la mitad y quítales el germen de la parte interior para que no repitan.
  2. Pon una olla plana al fuego, echa el aceite y dora los ajos, cuidando de que no se quemen para que no amarguen.
  3. Cuando el ajo esté dorado, echa el arroz y revuélvelo todo medio minuto.
  4. Añade el agua (5 veces la cantidad de arroz), la sal y pon el fuego al máximo hasta que el agua hierva.
  5. Deja que cueza a fuego medio alto, hasta que el agua se reduzca; tardará aproximadamente unos 35 minutos. Remueve de vez en cuando, para que el arroz no se pegue y suelte el almidón.
    Risotto al parmesano

    Risotto al parmesano

  6. Cuando casi todo el agua se haya evaporado, retira los ajos y añade el queso parmesano.
  7. A fuego bajo, revuelve sin parar durante un par de minutos, para que se mezcle el sabor del queso con el arroz y no se pegue el arroz en el fondo de la cazuela.
  8. Sírvelo caliente.

 


Ingredientes

  • Arroz integral 360 g (2 tazas de té)
  • Queso parmesano rallado 5 cucharas soperas
  • Aceite de oliva 5 cucharas soperas
  • Ajo 3 dientes
  • Agua 1,5 litros (10 tazas de té)
  • Sal al gusto

Risotto al parmesano

Migas con picadillo de chorizo

 

Las migas son un plato tradicional vinculado con los pastores trashumantes.

Cuando podían, se juntaban varios pastores para cocinarlas y comerlas. Cada uno aportaba algo a esa comida (uno ponía el pan, otro el embutido, otro quizás el vino).

Migas con picadillo

De ese momento de relación y concordia, en el que compartían lo que tendían, nació la expresión de “hacer buenas migas”, con el sentido avenirse bien en el trato y amistad.

Quizás por eso, este es un plato que invita a reunirse para degustarlo.

 


Instrucciones

Migas con picadillo

Migas con picadillo de chorizo

  1. Pica en lascas un buen pan, si puede ser, que sea de hogaza y deja que se ponga duro. Si no lo has hecho con tiempo, usa un buen pan, mejor si es de hogaza y si puede ser, que al menos sea del día anterior.
  2. Humedece ligeramente el pan de forma uniforme y tápalo con un paño.
  3. Pela los ajos, quítales el germen para que no repitan, córtalos en láminas finas y resérvalos.
  4. Corta el pimiento verde en trozos menudos y póchalo en un fondo de aceite.
  5. Añade el picadillo, rehógalo a fuego fuerte durante 5 minutos y resérvalo.Migas con picadillo
  6. En una sartén grande, dora los ajos en láminas en aceite y añade el pan. Rehógalo sin dejar de remover a fuego medio-alto, hasta que el pan comience a dorarse.
  7. Añade el picadillo con los pimientos y sigue removiendo durante 10 minutos a fuego fuerte, de forma que las migas queden bien sueltas.
  8. Sírvelas calientes.

 

Sugerencia

En el momento de servirlas, puedes añadir por encima de las migas unos granos de granada, que decoran y aportan un toque dulce que con el contraste del salado, le dan al plato un sabor delicioso.


Ingredientes

  • Pan duro picado 300 g
  • Picadillo de chorizo 300 g
  • Aceite de oliva 5 cucharas soperas
  • Pimiento verde 100 g
  • Ajo 3 dientes

Migas con picadillo

Chirlas en salsa

 

Las chirlas y almejas frescas, se pueden mantener vivas hasta tres días.

Para ello, se necesita un paño o trapo de cocina. Pueden estar sueltas o en su malla, que les permite la transpiración. El paño se debe humedecer en agua con sal y poner los moluscos en el centro. Se cierran las cuatro puntas del paño haciendo un nudo y se coloca sobre un plato. Las chirlas o almejas deben permanecer en el frigorífico hasta el momento de prepararlas para su consumo.
Chirlas en salsa

La técnica para limpiar las chirlas, almejas, berberechos, navajas y otros moluscos bivalvos, para que suelten la arena es muy sencilla, no da trabajo, sólo es necesario hacerlo con tiempo.

Se necesita un recipiente amplio, agua fría y sal. Añadir 3 cucharadas soperas de sal (45g) por cada litro de agua potable, ya que ésta es la salinidad media del mar).

Dos horas antes de cocinar las chirlas o almejas hay que introducirlas en el recipiente lleno de agua con sal, y dejarlas que suelten las impurezas y la arena que puedan contener. Según la temperatura que se tenga en la cocina, puede ser mejor dejarlas reposar en el frigorífico.

Si no se dispone de dos horas para purgarlas, no por ello se debe dejar de llevar a cabo esta operación de limpieza. Si no están muy sucias, es posible que en 30 minutos o en una hora, queden libres de arenilla.

Las chirlas y almejas que no se hayan abierto tras 3 minutos de cocción, deben ser desechadas.


 

Instrucciones

Chirlas en salsa

Chirlas en salsa

  1. Reúne los ingredientes.
  2. Pica fino el ajo y el perejil.
  3. Pon una sartén con el aceite a calentar, incorpora el ajo y perejil picados y déjalos sofreír a fuego medio.
  4. Añade la cayena a la sartén.
  5. Enjuaga las chirlas que habrás dejado a remojo en agua con abundante sal, durante un par de horas (ver introducción), añádelas a la sartén con el sofrito, revuelve y tapa la sartén para dejar que vayan cogiendo calor.
  6. Antes de que las chirlas comiencen a abrirse, riégalas con el vino blanco, tapa de nuevo la sartén, deja que se vayan abriendo y revuélvelas de vez en cuando.
  7. Pasados 3 minutos, retíralas del fuego y desecha las que no se hayan abierto.
  8. Pica un poco de perejil y espolvoréalo por encima, antes de llevarlas a la mesa.

Ingredientes

  • Chirlas 800 g
  • Ajo 2 dientes
  • Perejil 4 ramas
  • Cayena 1 unidad
  • Aceite de oliva 4 cucharas soperas
  • Vino blanco seco ½ vaso
  • Sal al gusto

Chirlas en salsa

Farfalle con nata y chorizo

Chorizo de vaca

Tanto el color, como el sabor de esta salsa te van a garantizar un éxito indiscutible.

Para hacerla, hemos utilizado chorizo de vaca picante. Puedes utilizar cualquier tipo de chorizo que tenga buen sabor, pero si la van a tomar niños, es mejor que no pique.


 

Farfalle con nata y chorizo

Farfalle con nata y chorizo

Instrucciones

  1. En una olla grande, pon abundante agua con sal a calentar.
  2. Mientras el agua rompe a hervir, puedes preparar la salsa cuyas indicaciones vienen a continuación.
  3. Cuando el agua empiece a hervir, echa la pasta a cocer y remueve de vez en cuando.
  4. Deja cocer el tiempo recomendado para ella y después escúrrela.
  5. Para la salsa, quítale la piel al chorizo, córtalo en lonchas y pártelas en trozos más pequeños.
  6. Reserva unos cuantos trozos para adornar el plato y echa el resto en una sartén, enciende el fuego, remuévelos con una cuchara de madera y déjalos que se vayan friendo poco a poco, hasta que se doren ligeramente (1 minuto).Farfalle con nata y chorizo
  7. Añade la nata líquida a la sartén y remueve.
  8. Añade el queso rallado y remueve.
  9. Deja que se amalgame y espese un poco la salsa y apaga el fuego.
  10. Tras escurrir la pasta, vierte la salsa sobre ella, remueve suavemente para que la impregne toda.
  11. Sirve la pasta en el plato y reparte sobre ella, unos trozos del chorizo que habíamos reservado. También puedes espolvorear sobre ella queso rallado y pimienta negra al gusto.

Ingredientes

  • Farfalle 400 g
  • Chorizo 200 g
  • Nata para cocinar 250 ml
  • Queso parmesano rallado 4 cucharas soperas
  • Sal ½ cuchara de café
  • Pimienta negra al gusto
Farfalle con nata y chorizo

Sopa fría de Melón con Jamón

Sopa fría de melón con jamón

 

Al melón, en la antigua Grecia, lo dio a conocer Alejandro Magno, en el siglo IV antes de cristo. El termino griego “melón” significa “manzana grande” y en los mercados de Roma costaba trabajo reconocerlos porque su tamaño era muy semejante al de las naranjas.

Es una de las frutas más hidratantes, con un 92% de agua y pocas calorías.


Instrucciones

Sopa fría de melón con jamón

Sopa fría de melón con jamón

  1. Para que la sopa de melón esté fresca, usa un melón que haya estado durante varias horas en la nevera, si no, después de hacer la sopa, debes meterla en la nevera para que se enfríe.
  2. Corta el melón en gajos, retira la piel, límpialo de pepitas y córtalo en pedazos.
  3. Tritúralo con ayuda de la batidora.
  4. Si prefieres que no queden hilos, ni grumos, pásalo por el chino.
  5. Añade la nata, una pizca de sal y mézclalo todo bien.
  6. Corta el jamón en trocitos pequeños y échalos por encima de la sopa fría de melón, cuando la vayas a servir.
  7. Puedes echar unos hilos de aceite de oliva por encima.
  8. Puedes espolvorear por encima, un poco de hierbabuena picada muy fina o en polvo.

Sugerencia

Sopa fría de melón con jamón

Puedes hornear el jamón, finamente cortado, a 120ºC durante una hora para que quede crujiente.

Otra opción más rápida y práctica es hacerlo en el microondas. Coloca el jamón sobre un papel absorbente, coloca las lonchas de jamón una al lado de la otra, no unas encima de las otras. Cubre todo con otro papel absorbente. Ponlo a calentar en el microondas en tandas de 30 segundos. Después de cada tanda comprueba si está suficientemente seco como para que parezcan chips de jamón. Es mejor quedarse corto que pasarse.

Ingredientes

  • Melón 1 unidad
  • Jamón 40 gr
  • Nata líquida (opcional) 100 ml
  • Aceite de oliva (opcional) 50 ml
  • Sal (opcional) al gusto
  • Hierbabuena (opcional) al gusto

Sopa fría de melón con jamón

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