Huevos al Baño María

Huevos al Baño María
Todo parece indicar que la inventora de la técnica del baño maría, fue una mujer, conocida como «María la Judía», que pudo ser hermana del profeta Aáron, vivió en Alejandría sobre el siglo III y que es considerada una de las primeras alquimistas de la historia.

Baño maría
La leyenda dice que utilizó este método para imitar las condiciones que se daban en la naturaleza para calentar mezclas de varias sustancias.
Al principio, la técnica era conocida por «balneum mariae», pero los alquimistas franceses adaptaron su denominación a su lengua: «bain marie» (baño maría) y lo curioso es que, habiendo sido denominada así en honor a su creadora, haya llegado con ese nombre, hasta nuestros días.
Y ahora vamos a aplicarla para hacer estos deliciosos Huevos al Baño María.
Instrucciones

Huevos al baño maría
- Precalienta el horno a 160º C y mete dentro, un recipiente con agua que tenga capacidad suficiente para albergar las flaneras.
- Unta con mantequilla los moldes de hacer flanes.
- Casca los huevos con cuidado de que no se rompan y añade uno en cada flanera.
- Añádeles sal y un poco de pimienta.
- Cuando el horno esté caliente, coloca las flaneras en el recipiente con agua y vuelve a meterlo en el horno durante unos 8 minutos o hasta que veas que las claras están cuajadas.
- En la sartén fríe el chorizo cortado en trozos pequeños y cuando está dorado añádele la salsa de tomate. Déjalos al fuego durante un minuto.

- Cuando los huevos estén hechos, sácalos del horno, con ayuda de un cuchillo pequeño separa los bordes de la flanera para desmoldarlos y colocalos con la yema hacia arriba para que se vea o como si fueran flanes, con la yema hacia abajo.
- Sirve la salsa de tomate con chorizo en el plato, al lado o por encima.
Sugerencias
En lugar de hacerlos en el horno, puedes hacerlos en el fuego, en un recipiente con agua y tapado.
Puedes acompañarlos con un puré de patata y espolvorear por encima un poco de pimentón.
Ingredientes
- Huevos 4 unidades
- Chorizo 100 g
- Salsa de tomate 50 g
- Mantequilla (para untar las flaneras) 20 g
- Sal al gusto
- Pimienta al gusto
- Pimentón al gusto

Con patata rellena de huevo, queso y chorizo
Patatas rellenas con huevo

Patatas rellenas con huevo
La patata fue cultivada por primera vez en la frontera de Perú y Bolivia (cerca del lago Titicaca), hace unos 7.000 años.
Sólo existen cuatro especies reconocidas de patata, aunque existen unas 5.000 variedades de este tubérculo y 3.000 de ellas se siguen cultivando en los Andes.
Instrucciones

Patatas rellenas de huevo
- Reúne los ingredientes.
- Lava bien las patatas.
- Pon las patatas a cocer en una olla con agua fría y sal, a fuego medio alto, durante, como mínimo, 30 minutos contados desde que el agua empezó a hervir. Para comprobar si las patatas están cocidas, pincha una con un cuchillo (no de sierra) y si el cuchillo penetra en la patata y al querer sacarlo de la olla la patata cae, eso indica que ya está cocida. Si la patata sale con el cuchillo, es que todavía no está suficientemente cocida, así que debes dejarla cociendo cinco minutos más.
- Sácalas del agua y déjalas enfriar.
- Precalienta el horno a 180ºC.

- Cuando estén frías, corta con un cuchillo de sierra el tercio superior de la patata.
- Con una cuchara, ahueca el centro de la patata para preparar un cuenco de patata del grosor que prefieras. Ten en cuenta que cuanta más patata quites, más hueco dejarás para rellenar con el huevo, chorizo o bacón y queso.
- Repite los dos pasos anteriores para el resto de patatas.
- Pon media cucharada de mantequilla en el centro del cuenco de la patata. Después vierte un huevo en cada patata, con cuidado de no romper la yema. Distribuye por encima el chorizo o bacón, el queso, el perejil y añade una pizca de sal y un poco de pimienta.

- Hornea la patata a 180ºC durante 20 minutos o hasta que las claras del huevo estén blancas.
- Sírvelas calientes y al momento.
Sugerencia
Para hacer las patatas rellenas con huevo, en lugar de usar patatas cocidas, puedes hacer la receta con patatas asadas, es una buena idea para aquellas que hayan sobrado de una barbacoa.

Salsa de yogur y mango


Salsa de yogur y mango
El mango es el fruto más consumido del mundo, se cultiva desde hace más de 5 mil años y tiene propiedades naturales que ayudan a suavizar la carne, por lo que unas tiras de mango maduro pueden hacer maravillas al marinarla.
Es oriundo de la India y desde allí se difundió poco a poco por las regiones tropicales de Asia y de África. De la mano de los portugueses llegó a Brasil en el siglo XVII, desde donde se difundió por todo el continente.
La combinación de yogur y mango proporciona una salsa ideal para acompañar pescados, mariscos, rollitos de primavera y ensaladas, cuyo sabor sorprende y agrada por igual.

Instrucciones
- Pela el mango, córtalo en trozos y mételo en el vaso de la batidora.
- Añade el yogur y el resto de ingredientes.
- Tritúralo todo bien, hasta que no haya fibras y obtengas una crema fina.
Macedonia de fruta con yogur


En la actualidad, Macedonia es un país situado en la zona de los Balcanes, fundado en el VII antes de Cristo y que adquirió gran fama durante el reinado de Alejandro Magno, que tan sólo en 13 años, del 336 al 323 antes de Cristo, llegó a conseguir un gran y vasto imperio que se extendía por la Hélade, Egipto, Anatolia, Oriente Próximo y Asia Central hasta los ríos Indo y Oxus, llegando incluso hasta la India.
Después de todas estas conquistas el imperio macedonio quedó compuesto por un amplio abanico de razas, religiones, culturas e idiomas. Esta gran mezcla fue adoptada en diferentes países para llamar a diferentes platos en los que se combinan distintos ingredientes heterogéneos entre sí (macedonia de legumbres, de frutas, etc.).
En España, a partir del siglo XVIII, se denomina macedonia a la ensalada de frutas.
El objetivo de esta receta es divertir, sorprender y facilitar que se tome fruta, pensando especialmente en los niños y las claves de la receta son la estrella formada con una breva y la forma en que se han extraído los gajos de la naranja, limpios de membrana.
Instrucciones
- Realiza 4 cortes a la breva, sin llegar con el corte a la parte inferior, para obtener 8 puntas de estrella a colocar en el centro del plato.

Macedonia con yogur
- Corta los extremos de la naranja, cuidando de cortar el albedo, que es la parte blanca que envuelve a los cítricos y que amarga.
- Después pela el resto de la naranja quitando el albedo y dejando al descubierto la pulpa.
- Siguiendo las líneas de la membrana de cada gajo, corta la pulpa de su interior, extráela y colócala en el plato creando la estética que más te guste.
- Corta otra fruta (sandía, melón, uvas, kiwi, plátano, etc.) en dados u otras formas vistosas y distribúyelas por el plato.
- Vierte el yogur de fruta por encima y adorna el centro de la breva con media uva, cereza sin hueso, fresa u otra fruta con colorido.

Macedonia sin yogur
Sugerencias
El plato se puede servir sin añadirle yogur.
El yogur se puede sustituir por compota, natillas, crema pastelera, crema inglesa, arroz con leche o helado.
Algunos adultos pueden preferir que rocies su macedonia, sin yogur, con media copa de un buen vino tinto, madeira, oporto, pedro ximenez u otro vino dulce.

Ensalada de pasta con tomate, pesto y mozzarella fresca

En verano las ensaladas de pasta entusiasman tanto a los jóvenes, como a los adultos.
Esta deliciosa ensalada de pasta se puede tomar tibia, pero también fría.
Instrucciones

Ensalada de pasta con tomate, pesto y mozzarella fresca
- Reúne los ingredientes.
- Pon una olla con abundante agua y con la sal correspondiente a calentar.
- Cuando el agua hierva, echa la pasta a cocer durante el tiempo recomendado para ella.
- Mientras tanto pon a fuego medio alto, una sartén grande con unas 6 cucharas de aceite de oliva.
- Dale un golpe con el cuchillo a los dientes de ajo sin pelar para abrirlos y añádelos al aceite.
- Lava, seca y corta por la mitad, los tomates cereza.
- Cuando el aceite esté caliente, retira la sartén del fuego, con precaución añade los tomates a la sartén y vuelve a poner la sartén al fuego.

- Añade un par de hojas de albahaca cortadas con la mano en trozos medianos.
- Añade la sal a los tomates, saltéalos dándoles la vuelta de vez en cuando.
- Echa medio cucharón de agua de cocción de la pasta en la sartén para ayudar a que la salsa sea más cremosa.
- Corta la mozzarella en dados de aproximadamente un centímetro de lado.
- Retira los ajos de la sartén.

- Un par de minutos antes de que la pasta esté cocida, abre el grifo del agua fría, echa un poco de agua fría en la olla para bajar la temperatura del agua, cortar la cocción y reducir el riesgo de quemarte al colarla a continuación. No enjuagues nunca la pasta, ya que el agua fría en vez de darle firmeza, podría darle textura gomosa por dentro, al sufrir un cambio drástico de temperatura.
- Vierte la pasta escurrida en la sartén y envuélvela con la salsa para que vaya cogiendo sabor. Apaga el fuego de la sartén.
- Echa en el vaso de la batidora una docena de hojas de albahaca, los piñones, el queso parmesano y dos cucharadas de aceite de oliva. Pica todo con la batidora, añade un poco más de aceite y bate hasta conseguir una salsa de pesto ligera. Pruébala y corrije de sal, si es necesario.

- Vierte un poco de salsa de pesto en el fondo de la ensaladera. Añade la pasta y el resto del contenido de la sartén en la ensaladera. Cubre la pasta con el resto de la salsa de pesto y remueve para que el pesto impregne toda la pasta.
- Reparte la mozzarella por encima de la pasta y mezcla todo bien.
- Esta es una pasta que resulta deliciosa si se toma tibia, pero que puede tomarse igualmente fría, porque también está exquisita.

Con parmesano rallado por encima
Sugerencias
Puedes espolvorear queso rallado por encima, mejora la presentación y añade aún más sabor.
Puedes hacer los tomates al microondas, te asombrará lo bien que quedan, lo rápido que se hacen y lo poco que se mancha. Para ello, echa los tomates cereza partidos en un bol grande, apto para el microondas y alíñalos con el ajo, sal, albahaca y aceite (por ese orden). Pon el bol a calentar tapado, en el microondas, a potencia máxima durante 6 a 8 minutos.
Salsa de yogur, mostaza y pepinillos

El pepinillo es un pepino, que ha sido encurtido y suele servirse como guarnición de otros platos o como tapa o aperitivo.

Salsa de yogur, mostaza y pepinillo
Los pepinos fueron encurtidos por primera vez hace 4.500 años en Mesopotamia, desde donde la receta se expandió a través del mundo por las rutas comerciales, llegando a China en el siglo II a.C. Es posible que el procedimiento de encurtir los pepinos haya sido difundido por la diáspora Judía.
El proceso también era conocido por los griegos, egipcios antiguos y por los ciudadanos romanos que los consideraban una delicadeza y por ello desarrollaron varias técnicas para prepararlos.
Esta salsa es una variante de la salsa griega o salsa tzatziki, es un aliño muy adecuado para las ensaladas y también recomendable para tomar con kebabs.
Instrucciones

- Pica los pepinillos en trozos pequeños. Puedes elegir entre incorporarlos a la batidora y picarlos o reservarlos y añadirlos al final para que se noten los trozos.
- Echa el yogur, junto con el resto de ingredientes en el vaso de la batidora.
- Tritúralo todo bien hasta que no haya obtenido una crema fina.
- Si no lo has hecho antes, añade los pepinillos y revuelve para repartirlos por toda la salsa.
Sugerencias
Puedes añadir alcaparras en lugar de los pepinillos o poner la mitad de cada cosa.
Puedes darle un toque picante, añadiendo unas gotas de tabasco o cayena molida. Si te gusta el picante, este sabor encaja muy bien y marida perfectamente con el resto de ingredientes.
Sándwich de huevo frito


Sándwich de huevo frito
Sándwich de huevo frito
En la cocina mediterránea, pocos platos gozan de tanta popularidad y fervientes devotos como los huevos fritos con patatas fritas.
Pues bien, el sabor de este sándwich de huevo frito no se queda a la zaga, pues es una forma deliciosa y vistosa de disfrutar de un huevo frito (con poca aceite), que se prepara rápido y es una buena elección para ofrecerlo en el desayuno, la merienda o la cena.
Instrucciones

- Con un molde redondo o con un cuchillo corta un círculo en el centro de la rebanada de pan.
- Pon la sartén con el aceite a calentar.
- Casca el huevo en una taza y añadele la sal.
- Cuando el aceite esté caliente, pon el pan a freír e inmediatamente echa el huevo en el agujero de la rebanada de pan. Con una espátula de cocina puedes presionar ligeramente los bordes del pan para que la clara no se salga por debajo.
- Cuando el huevo esté cuajado por debajo, con la ayuda de la espátula debes darle la vuelta, para que se haga por el otro lado. Si la clara aún está bastante líquida y poco hecha por la parte de arriba, puede resultarte más fácil darle la vuelta con la ayuda de un plato, como se hace al voltear la tortilla de patata.

- Deja que el huevo cuaje por el otro lado, sácalo con la ayuda de la espátula y preséntalo por el lado que haya quedado más bonito; suele ser el lado que se frió primero, pues tenía aceite y suele quedar con un dorado más bonito.
- El círculo de pan de molde que recortaste puedes tostarlo en la tostadora o en la sartén y ponerlo como complemento ya que será de utilidad cuando al cortar el sándwich, salga y se desparrame el delicioso líquido de la clara.
Sugerencias
Si quieres darle un toque más anglosajón a la receta, antes de cortarle el círculo al pan, úntalo por ambos lados con mantequilla, no eches aceite en la sartén y te quedará con un sabor delicioso y un tostado espectacular.
En lugar de pan de molde puedes usar pan de hogaza cortado en lonchas, a las que debes hacerles el hueco de forma idéntica a la que se le hace al pan de molde.
Si prefieres usar pan de barra, también puedes hacer la receta. En este caso corta una porción de pan de unos 3 centímetros de grosor. Con la mano o una cuchara, quítale la miga y en ese hueco es dónde debes freir el huevo. La textura del pan será distinta, pero la receta te saldrá igual de deliciosa.
Además de añadirle la sal al huevo por encima, puedes añadirle pimienta, queso rallado, trocitos de jamón cocido o de bácon, etc.
Al servirlo, puedes presentarlo, espolvoreando una pizca de pimentón por encima.
Picadillo de chorizo


Se llama picadillo a cualquier plato cuyos ingredientes van muy picados y, en particular, a un plato tradicional de muchos países latinoamericanos y las Filipinas (donde se llama giniling) hecho con carne picada (normalmente de ternera), tomate (que puede sustituirse por salsa de tomate) y otros ingredientes, que cambian según la región. Se sirve a menudo con arroz, o se emplea como relleno de otras recetas, como los tacos, las croquetas y los pasteles salados.
Pero en este caso, me estoy refiriendo al picadillo de chorizo, lomo de cerdo, picado, que se adoba para hacer chorizos y que también se puede consumir fresco, sin curar.

En León, tierra natal del chorizo (me refiero al embutido), al picadillo de chorizo también se le llama “jijas” y en el Bierzo te lo pueden ofrezcer como “chichos”, que no tienen nada que ver con el grupo rumbero, pero que cuando pican, están incluso más alegres.
Instrucciones
- Pon a calentar, a fuego fuerte, una sartén con el aceite.

Picadillo con sándwich de huevo frito
- Cuando esté caliente echa el picadillo y revuelve de vez en cuando hasta que la carne esté en su punto.
- El único secreto para hacer un picadillo jugoso, es hacerlo a fuego fuerte para que la carne se dore por fuera y retenga su jugosidad por dentro.
- Sírvelo caliente, acompañado por un buen pan. También puedes acompañarlo con patatas fritas, huevos fritos o con un sándwich de huevo frito.
Aliño de Crema con Frutas


Aliño de crema con frutas
Este aliño está especialmente indicado para las ensaladas de lechuga romana y lechuga en general, a las cuales se les pueden añadir en la propia ensalada frutos diversos, tales como naranjas, plátanos, pomelos, etc.
Instrucciones
- Pela y trocea en porciones pequeñas la fruta.
- Echa la crema ácida o el yogur, la sal, la pimienta y la fruta troceada en un bol, añade el limón y mezcla bien.
- A continuación agrega el aceite y mézclalo todo bien hasta que emulsione con el resto de ingredientes.

Sugerencias
Puedes utilizar la mitad de la cantidad de crema ácida o yogur y que la otra mitad sea de queso fresco (de burgos, cabra fresco, feta, etc.).
Si viertes los ingredientes en un frasco con tapa, puedes batirlos más fácilmente y lograr una buena emulsión con más rapidez.
Ensalada de arroz 3 delicias

La ensalada de Arroz es refrescante y suele ser más ligera que la ensalada de pasta o la ensaladilla rusa.
Es un plato que gusta a todos, pero en especial a los pequeños, tanto por el sabor, como por el nombre, ya que les recuerda al plato que más les gusta de la cocina china.
Instrucciones
- Reúne los ingredientes.

Ensalada 3 delicias
- Pon en un recipiente agua a calentar y cuando esté hirviendo echa el arroz y media cuchara de postre con sal. Sigue las indicaciones del envase respecto al tiempo de cocción del arroz, que estará cocido en unos 20 minutos. Conviene no dejar el arroz demasiado tierno.
- Mientras se cuece prepara la tortilla francesa, trocéala y échala en una ensaladera.
- Corta la mitad de las aceitunas por la mitad y échalas a la ensaladera. Añade el maiz dulce y los guisantes.
- Pica en cuadrados las lonchas de jamón cocido, escurre una de las latas de bonito y añáde ambos ingredientes a la ensaladera.
- Cuando el arroz esté cocido, escúrrelo y enjuágalo bajo el grifo con abundante agua. Vuelve a escurrir bien y échale un chorrito de aceite de oliva. Mezcla bien, así evitarás que se pegue y después, añádelo a la fuente con los demás ingredientes de la ensalada.

- Echa un chorro de vinagre y mezcla todo bien.
- Escurre la otra lata de bonito y distribúyelo sin desmigarlo demasiado por encima.
- Decora la ensalada poniendo por encima el resto de aceitunas partidas por la mitad.
- Puedes tomarla en ese momento o dejar que se enfríe en el frigorífico durante una hora, para que se mezclen los sabores y esté más fresca.
Sugerencia
Puedes adornarla, echando por encima unos hilos de reducción de vinagre de módena.
Es mejor aliñarla con poco vinagre y que cada comensal rectifique a su gusto.
Puedes añadirle otro aliño. Te recomiendo en especial la vinagreta de lima, que en cuanto das el primer bocado, cierras los ojos y te traslada directamente a una playa del caribe.